Vayamos donde vayamos allí está, presente en cada rincón de la Tierra, distribuido a lo ancho y largo del mundo formando rocas junto con otros minerales o en depósitos puros. El cuarzo es el mineral más común y abundante que existe. Se le ha llamado “piedra del poder” y se ha utilizado desde hace siglos en rituales mágicos y de curación. Como amuleto ha sido usado profusamente contra todas las fuerzas maléficas contrarrestando cualquier energía nociva que intente entrar en el organismo o pretenda hacernos daño de alguna otra forma. Se cree que protege, sobre todo, contra la pérdida de la vitalidad y la fuerza y es de gran ayuda para la concentración mental. Es por esto que las grandes bolas de cristal utilizadas por los videntes están confeccionadas con este mineral. En gemoterapia se utiliza en curaciones de todo tipo pues tiene grandes propiedades terapéuticas. Además no sólo se emplea para curar enfermedades sino también para prevenirlas. Constituye por tanto un excelente protector personal y del hogar. En litomacia, o forma de adivinación que utiliza las piedras preciosas y semipreciosas para realizar las predicciones, el cuarzo simboliza las habilidades creativas, el regreso de la fuerza psíquica.
Todos los pueblos de la antigüedad reconocieron el cuarzo como un amuleto e instrumento de curación. Se supone que los aztecas y los mayas lo utilizaron para tallar calaveras humanas, fabricadas en cristal puro de cuarzo. Estas calaveras, encontradas en ruinas aztecas y mayas, constituyen todavía hoy un enigma pues se desconoce la forma en que estos pueblos pudieron realizar estas complicadísimas obras dado que, al parecer, no poseían una tecnología ni conocimientos adecuados para llevarlas a cabo. Ni siquiera hoy, en la era de la tecnología, ningún escultor ni ingeniero podría realizar este trabajo. Según algunos estudiosos podrían haberse utilizado en rituales religiosos, alguna de ellas pudo formar parte de un cetro mágico azteca del siglo XIII o XIV d.C. y usado para alejar a las serpientes y adivinar el futuro. Incluso algunos afirman que a su alrededor se producen fenómenos inexplicables y extraños.
Este mineral, compuesto por dióxido de sílice, cristaliza formando prismas hexagonales y presenta numerosas variedades que van desde el “cristal de roca” totalmente incoloro hasta todos los tipos de cuarzo coloreados debidos a las impurezas que contienen. Pero todos ellos, sin excepción, presentan propiedades curativas casi ilimitadas, por eso lo hemos denominado la “piedra de la salud”.
El cuarzo transparente/blanco, el rosa y el verde están asociados a los signos zodiacales Libra, Tauro y Cáncer respectivamente, a quienes, además de beneficiar gracias a las propiedades particulares de cada piedra, les ayudará a potenciar los aspectos positivos y empequeñecer los negativos propios de cada signo zodiacal.
















