Los elementales son seres del mundo espiritual, relacionados a los pueblos paganos como los celtas y vikingos y a la tradición esotérica actual. Según los paganos eran los seres primarios regentes de la naturaleza, la tradición esotérica nos dice que son espíritus de la región infraastral y están conectados con los cuatro elementos que conforman la tierra: aire, tierra, agua, fuego. Los elementales se alimentan de las energías y vibraciones de estas cuatro fuentes que posee el planeta, por lo que hay distintos grupos de elementales asociados a alguna de ellas. Se manifiestan de manera humana cuando desean ser vistos, para que sean comprendidos por nuestras mentes.
Ellos poseen un tipo de vibración muy rápida lo que les permite desplazarse a la velocidad de la luz, por esta razón el ojo humano no alcanza a captarlos, además que nuestra visión solo percibe los objetos que están en un plano horizontal, y los elementales viven en un plano vertical, y cada cierto tiempo se pronuncian en el nuestro cuando quieren ser vistos. Los elementales son seres amados y temidos al mismo tiempo, ya que pueden beneficiar así como perjudicar. Siempre han sido considerados seres duales, traviesos, sin mucha responsabilidad, arduos trabajadores de la naturaleza, pero con un concepto muy poco claro del bien y del mal, por lo que se pueden usar para trabajos no sólo de magia blanca. Al momento en que uno de estos espíritus de la naturaleza use su magia para hacer el mal, o sea usado para fines males intencionados será duramente sancionado, ya que retrocederá en su camino de evolución espiritual.
















